Ángel Ventura, en varios trabajos, identifica la nave central de la Mezquita, antes de la ampliación de Almanzor que descentró el Mihrab, con uno de los kardines o calles que se crearon tras la refundación augustea de la ciudad, que desbordó hacia el sur las primitivas murallas republicanas. De esta forma, la Mezquita sería un edificio aún encorsetado, siete siglos después, por el urbanismo hispanorromano. Una aproximación a su teoría es la que muestra esta figura:
Sin embargo, la hipótesis más romántica y exótica es la que ha gozado de más popularidad. Navegando por el terreno de la leyenda, se afirma que Abderramán I, al emprender la construcción de la Aljama, se dejó llevar por la añoranza de su tierra siria, donde las mezquitas señalan casi hacia el sur, hacia La Meca, y ordenó que la nueva edificación respetara esta orientación.
Podemos hacer un viaje a Siria y tratar de verificar esta idea:
Que cada uno estudie las fuentes y entienda lo que crea más conveniente, porque seguramente habrá explicaciones alternativas a estas, pero a mí, que no me dedico a la Historia, me convence más la teoría del urbanismo romano. Y cuando encuentre tiempo para leer, a lo mejor profundizamos por ese lado.
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¿Hacia dónde mira la qibla? (I)
1 comentario:
Yo no he leido nada sobre este tema, aunque siempre he oido lo de que no estaba bien orientada. La razón que siempre he oido es que la orientaron distinta para alejarse de los que más mandaban en aquella época en el mundo musulmán. Repito que no he leido absolutamente nada sobre esto y esta teoría sí que es pura leyenda que siempre he oido "de boca en boca". Yo sólo la dejo aquí, porque siempre me ha parecido curiosa como mínimo.
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