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viernes, 23 de julio de 2010

Los viejos dioses en el Vial

Una noche cualquiera en el Vial, los cordobeses andurrean por el paseo del Colesterol. Las tardes algo menos calurosas invitan a salir a la calle.

Nadie repara en lo que ocurre sobre su cabeza, porque hace décadas que se olvidó el cielo dentro de las ciudades, y hace siglos que nadie atiende ya a los viejos dioses que regían los ciclos de la vida, el amor o la guerra.


Saturno, Marte y Venus, de izquierda/arriba a derecha/abajo, posan juntos sobre las avenidas de Córdoba, como desde hace unos días y hasta dentro de un par de semanas. El 12 de agosto, en plenas lágrimas de San Lorenzo, con la Luna creciente y nada más ponerse el sol, se dejarán ver junto a Mercurio, entre las constelaciones de Virgo y Leo.

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Las fotos son un poco improvisadas y con muchos reflejos, no sabía qué otras oportunidades tendría y había que aprovechar el momento. Y una recomendación: la mejor guía del cielo en el ordenador.

viernes, 29 de enero de 2010

La Luna, Marte y Santa Marina

Todo el cuarto creciente planificando la foto, para esto. Tenía el ángulo, Marte está en oposición (rojo, muy brillante estos días), la Luna llena... y va, y se nubla.
Otra vez será. No he mandado a mi blog a luchar contra los elementos.

EDITO


La foto no vale un duro, pero a mí me ha dejado feliz y contento.


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El otro tres en raya.

viernes, 7 de agosto de 2009

La Luna, Júpiter y la Calahorra

Ya sé que es romper el ritmo de las entradas, y ya sé que es tarde, pero estoy de vacaciones y no me quería acostar sin colgar este momento maravilloso que hemos podido disfrutar en el puente romano (antes no romano, antes romano). Durante un rato, se han alineado la Luna, Júpiter y la Calahorra, como puestos ahí para que nos quedáramos mirando todos los que pasábamos en ese momento.

Así que, como afortunadamente llevaba la cámara y el trípode de juguete, hemos inmortalizado el momento. También tenemos la foto más de cerca, es la siguiente. La estrella que se ve abajo, menos brillante, creo que es Deneb Algedi, de Capricornio.

Como no sé hacer fotos en condiciones, poco más que las que la máquina es capaz de hacer por sí misma en modo automático, muchas veces hay imperfecciones y movimientos. Es lo que pensé cuando vi que Júpiter tenía alguna manchita alrededor en la foto. Pero mira por dónde, lo que se ven son los satélites galileanos, simplemente estirando el zoom de una cámara de andar por casa.

Aquí os los dejo a los cuatro. Mañana vuelvo a hacer una, con más calidad. Friki, sí, pero hoy muy contento.


PD. Pues no era tán fácil, efectivamente. Después de muchos intentos, sólo he conseguido una pequeña imitación, que permite ver lo rápida que es la rotación de los satélites de Júpiter. Casi todos han cambiado su posición en sólo veinticuatro horas. He llegado a la conclusión de no volver a hacer estas cosas si no tengo un telescopio y una cámara en condiciones.

miércoles, 22 de julio de 2009

El paso de la Estación Espacial Internacional sobre Córdoba

Muchas noches, mientras estás tomando unas tapas en la Corredera, o mientras paseas por la Ribera, dentro, más o menos, de las dos horas siguientes a la puesta de sol, puedes encontrarte con un objeto brillante que cruza el cielo a la velocidad aparente de un avión, pero sin parpadeo, sólo con una potente luz blanca.

A lo mejor te has quedado mirándolo pensando qué podría ser. Si era más brillante que cualquier otro astro que pudieras ver en ese momento, y en cualquier caso, si pudiste verlo en el cielo lumínicamente contaminado de la ciudad, sería la Estación Espacial Internacional.

En la medianoche del martes al miércoles, mientras disfrutaba de las luces de Córdoba en el Mirador de las Niñas, la ISS acudió puntual a su cita de las 23:59 y brilló más que el fondo de estrellas de la Osa Mayor. La vez anterior que tuve ocasión de verla, también desde la Sierra, fue la noche del 7 de julio, cuando tuvo un paso especialmente brillante.

Curiosamente, me encontré con que el autor del blog El beso en la luna, Paco Bellido, había estado tomando fotografías esa misma noche, en ese mismo momento, de la Estación Espacial Internacional, supongo que desde su domicilio o su puesto de observación aquí, en Córdoba. Las imágenes, que publico con su permiso, son verdaderamente asombrosas. Parece mentira que ese punto brillante esconda un verdadero hogar en el que viven permanentemente varios astronautas. Estos días, mientras dura la misión del Endeavour, habrá trece personas ahí arriba.

En este enlace (el mismo de antes) puedes consultar los próximos pasos de la Estación sobre Córdoba. La columna "Mag" indica la magnitud, el brillo, que es mayor cuanto más bajo es el número. El valor "Alt" nos dice la elevación que tendrá la ISS en la bóveda celeste. Por tanto, el paso de mañana a las 23:14, el del día 25, a las 22:28 y el del día 27 a las 21:42 serán especialmente espectaculares.

Supongo que ahí estará Paco con su cámara preparada...

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La foto de cabecera es la Estación Espacial Internacional vista desde el transbordador Discovery. Pertenece a la NASA y por tanto no tiene copyright.

domingo, 26 de octubre de 2008

A la sombra de la Luna

Hoy que llego cansado, voy a recordar una historia ligerita, simplemente un bonito día diferente a los demás. Aunque a mí me hubiera gustado estar en Madrid el 3 de octubre de 2005, Córdoba tampoco fue un mal sitio para contemplar el eclipse solar que allí fue total y aquí sólo parcial, aunque generoso.


Como Tintín, sabíamos el día y la hora del suceso, y paseando por Rabanales me fijé en que habían instalado un telescopio para proyectar sobre un cartón la silueta del Sol. Así que nos fuimos congregando a medida que se acercaba el momento en que Córdoba debía empezar a ponerse a la sombra de la Luna.


Los rayos de sol que se colaban entre las hojas de los árboles plasmaban en el suelo cientos de pequeños "eclipses", aunque desde luego el fenómeno se veía mucho más nítido en la pantalla sobre la que el telescopio proyectaba la imagen. Se llegó a cubrir más del 80% de la superficie del disco solar y, como muestra la última foto, en Rabanales se observaba una curiosa penumbra a eso de las diez y pico de la mañana.


miércoles, 16 de julio de 2008

El cielo cae sobre nuestras cabezas (y II)

Todo aquél que comprara el Córdoba el día 18 de mayo de 1910 se encontró con una portada llena de esquemas del Sistema Solar, lo cual, a pesar de que en su momento fuera un motivo mayor de pánico para la gente, resulta muy de agradecer. Que la mitad de la primera plana de un periódico de provincias esté escrita por un astrónomo francés es algo que no se ve todos los días, y da idea del grado de popularidad que alcanzó el fenómeno. Además, el día anterior traía el periódico la biografía de Edmund Halley también en portada.


Es por ello que no sólo en Córdoba, sino en Madrid, París, Berlín y por todo el mundo, miles de personas pasaron en vela la noche del dieciocho al diecinueve, mirando al cielo. Y la mayoría de ellos miraron en vano, porque al menos en España, la nubosidad impidió ver el espectáculo. El posible que ni siquiera los afortunados pasajeros del globo que salió de Córdoba pudieran distrufarlo. A eso de las tres, la lluvia empezó a dispersar a los curiosos, mientras una blanca luminosidad envolvía el hemisferio nocturno de la Tierra, y la cola del cometa se revelaba inofensiva por su bajísima densidad.

Únicamente en Villanueva de Córdoba se mantuvo el miedo durante toda la noche, porque una salvaje tormenta hizo pensar a los vecinos que, realmente, estaba cayendo sobre ellos la cólera del cielo.

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El cielo cae sobre nuestras cabezas (I)

domingo, 13 de julio de 2008

El cielo cae sobre nuestras cabezas (I)

¿Qué puede uno hacer cuando todo el mundo se vuelve loco? Si en Estados Unidos se venden casas a prueba de envenenamiento, si en Roma se agotan las bombonas de oxígeno y si en Bilbao las iglesias se llenan de gente que pretende ponerse a bien con el cielo, dado que el cielo ha empezado a decir aquí estoy yo, es que algo gordo va a ocurrir.

La locura ha invadido el mundo y, cada noche, los habitantes de todo el planeta echan una mirada al horizonte y comprueban cómo crecen la luz y la amenaza. Hay suicidios en muchos países, incluido el nuestro, porque se tiene la certeza de que ha llegado el día del Juicio. El día en que una enorme nube de cianógeno envolverá la Tierra y condenará a la Humanidad.

¿Y Córdoba? Pues en Córdoba, después de que durante unos días el Defensor y el Diario hayan ido popularizando el gran acontecimiento astronómico que va a tener lugar, la población también se pone en alerta. El plan es el siguiente: los ciudadanos irán en masa a confesarse delante de una(s) copa(s) de Montilla, en el paseo de la Victoria, donde está instalada la Feria de Mayo. A continuación, las familias cogerán la cesta con comida y se irán a los campos de las afueras a sentarse para ver qué es eso que dicen del fin del mundo. Hombre, que es algo que no se ve todos los días.

Es 1910, y en España sólo se teme a dos cosas. Que te manden a Marruecos, o que sea verdad lo que se dice por ahí, y los gases venenosos de la cola del cometa Halley, que crece a ojos vista cada noche y que la Tierra atravesará irremisiblemente, afecten a la población. Lo de Marruecos pase, pero lo del cometa no tendría ninguna gracia. Y menos cuando abres el Córdoba y ves algo así como:

¿Lo ves brillar sobre el lejano monte?
Con su ancha estela que en mostrar se ufana
forma ígneo velo allá en el horizonte
que cubre el despertar de la mañana. [...]

Todos temen morir: su triste suerte
en breve plazo ver cumplida esperan
y perturba al espíritu la muerte
y sucumbir los hace antes que mueran

"Sipote", piensa Rafaé. Así que es inevitable que, entre las risas que provoca a la gente el paso de un grupo de estudiantes disfrazados de antiguos astrónomos, con su gorro de pico y su telescopio de cartón, haya quien, prudentemente, eche otro vistazo a la gran estela blanca que aparece semioculta por las nubes.

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El cielo cae sobre nuestras cabezas (II)
Imagen: el núcleo del cometa Halley fotografiado por la sonda Giotto el 13 de marzo de 1986