Y como a cada uno le traerá sentimientos diferentes y, además, como se ha podido comprobar en el último mes, no ando muy inspirado últimamente, no digo más y os dejo la foto a la máxima calidad que Flickr me permite colgar.
sábado, 17 de julio de 2010
El siglo que se iba
Y como a cada uno le traerá sentimientos diferentes y, además, como se ha podido comprobar en el último mes, no ando muy inspirado últimamente, no digo más y os dejo la foto a la máxima calidad que Flickr me permite colgar.
viernes, 28 de marzo de 2008
Viñetas para una ciudad
Desde los primeros asentamientos prerromanos hasta la llegada de la democracia, los acontecimientos históricos quedan quizás excesivamente condensados, dado que se ha tenido el acertado propósito de no dejar nada atrás. Los diferentes imperios musulmanes, las guerras civiles romanas, los enfrentamientos dinásticos por la corona de Castilla y los personajes del arte y la filosofía tienen su rincón en el cómic.
Son muy pocos los detalles que la arqueología y la investigación histórica han ido dejando obsoletos, y se aprecia un gran esfuerzo por hacer comprensibles episodios tan complejos como las revueltas muladíes del siglo IX o las personalidades de los grandes emires y califas.
Merece la pena el esfuerzo de hacerse con un ejemplar, de los pocos que circularán ya por Córdoba, y disfrutarlo de vez en cuando, dejándonos trasladar por la fantasía que siempre acompaña a una viñeta.
martes, 26 de febrero de 2008
Córdoba frente al misterio (6): “¿Quién quema mi casa?” (2ª de 2)
sábado, 23 de febrero de 2008
Córdoba frente al misterio (5): "¿Quién quema mi casa?" (1ª de 2)
martes, 22 de enero de 2008
Andenes vacíos: el cierre de la estación
Pasó a la historia engullida por el progreso, se fue casi con el siglo que la vio crecer. Un veintidós de agosto de mil novecientos noventa y cuatro, atorrante, al rojo los raíles, salió de ella el último tren, camino de una nueva imagen para la ciudad.La estación de Córdoba murió y ni siquiera se respetó su eterno descanso, con su negligente transformación en irreconocible edificio de alta tecnología, tan desastrosa que al San Rafael que preside la plaza (que ya no lo es) le han dado la vuelta para ahorrarle el perpetuo disgusto.
Esta es la foto del último suspiro del edificio de paredes encaladas en que todos los cordobeses de más de quince años aprendimos lo que era un tren, mirando embobados el lento y poderoso inicio de su marcha.
Algunos vieron pasar este tren por debajo del monstruoso, a ojos de un niño, viaducto del Pretorio. Se bajaron por última vez las barreras del paso a nivel de los Santos Pintados y, al subirse de nuevo, lo hicieron como se abren los ojos tras un sueño. La ciudad dio unos pasos por las vías desiertas y se frotó los ojos, distinguiendo el silo al final del inmenso espacio libre. Había comenzado el nuevo siglo.