lunes, 18 de abril de 2011

Los últimos días de la casa de Lagartijo

Llevaba dando vueltas al tema mucho tiempo: la casa de la finca del torero Lagartijo, a la salida de Córdoba en dirección a Rabanales y las Quemadas, amenazaba con venirse abajo el día menos pensado, toda vez que al declararla protegida el Ayuntamiento, quedaba prohibido derribarla directamente. Los días y las lluvias intensas fueron pasando, hasta que una mañana, conduciendo hacia Rabanales, me encontré la temida estampa de un derrumbe parcial de la casa.

Decidí preguntar al Tabernero de la Calleja si tenía alguna foto o pensaba hacerla, para que quedara como recuerdo, porque era evidente que a la casa ya no la salvaba ni el arcángel San Rafael. Supongo que se cogería la moto y se plantaría allí a retratar lo que quedaba del cortijillo, porque a los pocos días me envió la imagen.

La tapia que Rafael Molina Sánchez mandó construir, derribar y volver a construir, delimitando su finca, con el fin de paliar, a su manera, la pobreza que existía entre los braceros cordobeses, se va cayendo también trozo a trozo con las inclemencias de cada invierno.

Así que como era una entrada facilita de escribir, y no tengo ganas de partirme la cabeza antes de las vacaciones, os dejo esta imagen para el recuerdo del cortijo de Lagartijo: lo suficientemente caído para que sintamos vergüenza por su situación, lo suficientemente en pie como para que lo añoremos. 

Mucho descanso y buena semana.

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Edito: me ha enviado Ildefonso López, colaborador habitual de Cordobapedia, un artículo muy interesante sobre cómo se construyó la famosa "cerca de Lagartijo". Os recomiendo echarle un vistazo, para completar la visión del tema. Había pensado en colgarlo en una entrada nueva, pero pensando en un futuro curioso que busque en Google, mejor ponerlo todo junto aquí.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Feliz Semana Santa a todos. Es triste y siento verguenza al ver esta foto. Cómo es posible que podamos llegar a ver cosas como esta, que la casa de uno de los más grandes toreros que ha dado Córdoba, reconocido y admirado por todo el mundo, I Califa, se esté callendo y no pase nada. Podemos hacer una prueba, podemos ir a la zona de la Mezquita y la Judería por ejemplo y decirle a cualquier extranjero que la casa de uno de los más grandes toreros de Córdoba, Lagartijo, se está callendo por efecto del paso del tiempo y no se va a hacer nada por pararlo y restaurarla. Increible pero cierto, podemos poner un avión en el Balcón de Miraflores y no podemos salvar la casa de Lajartijo ¡Viva Córdoba! orgulloso de ser cordobés, pero tenemos unos cojones que nos los pisamos.

Angel García

casandra dijo...

Oh vaya! Ya no queda ni rastro.
Fíjate que yo tengo la sospecha infundada de que ese altozano maravilloso, que domina la sierra y el valle, pudo ser el verdadero asentamiento de alguna fabulosa almunia o palacio califal. Desde luego si yo hubiera nacido Almanzor, y tuviera que construirme un chalé, jamás hubiera elegido el polígono de las quemadas (tan peligrosamente cerca del rio grande), teniendo este privilegiado enclave tan cerquita de la medina. De hecho las especulaciones sobre su localización no son nada fiables por pobres.
Quién sabe, quizás cuando urgen en sus tierras nos llevemos una sorpresa. Lagartijo era un califa y puso su casa donde la ponen los califas. :-)

Serge Rêveur dijo...

HEy, muy chevere como escribes, me gusto mucho la historia, un saldo desde Colombia.

http://sergereveur.blogspot.com/