martes, 18 de mayo de 2010

Córdoba frente al misterio (16): la trola del fantasma de Santa Marina

Hace poco me preguntaba, cabizbajo, un desconsolado seguidor del Fulham, mientras le enseñaba el patio de Marroquíes, si había leyendas de fantasmas y esas cosillas en el Casco Histórico de Córdoba. Él no sabía nada del blog ni de la ciudad, así que le podía haber hablado del duende de la calle Almonas o de casas embrujadas, o de muchas cosas que te van contando pero no puedes publicar por aquí, pero me dio por comentarle un fantasma de mentira, y luego escribir esta entrada.

No sé exactamente qué andaba buscando por periódicos de 1859, cuando me encontré una de las tres
gacetillas que aparecen aquí, y luego me puse a rastrear los periódicos de esos días hasta reconstruir, más o menos, la historia.

La cosa debió empezar a primeros de
septiembre, cuando en el barrio de Santa Marina se corrió la voz de que un fantasma salía a recorrer las calles todas las noches, asustando a la gente y tocando una bocina. Se decía incluso que si el ruido se escuchaba frente a alguna casa en concreto, al día siguiente habría alguna desgracia en ella.

Todo olía un poco a chamusquina, y se pedía, desde luego, que interviniera la polícía, lo que también hacía un periódico de Málaga, en referencia a los casos repetidos de "fantasmas" en las calles de las dos ciudades andaluzas y también de Madrid.

Y fue a raíz de las patrullas de la policía cuando, unos dí
as después, el propio "Diario de Córdoba" dio por terminado el asunto con una gacetilla titulada "Ya no sale" que terminaba con una frase categórica: "no estamos ya en tiempo de duendes". Fue una frase valiente pero que los años desmentirían, porque siempre es tiempo de duendes y fantasmas, aunque vayan evolucionando de la mano de nuestra sociedad.

Y como el año pasado, habrá otra historia de misterio por la noche mágica de San Juan.

6 comentarios:

José Manuel Ben-saprut dijo...

Duendes, pocos. Fantasmas cientos de miles. Nos acechan por todos los lados, en derredor, elucubrando fechorías, sin darnos cuenta. Absorben nuestros recursos, ocupan nuestros espacios naturales, privatizan el aire...

... nadie puede escapar a sus garras...

¡Llamemos a los cazafantasmas!

David dijo...

Puerta, el sustantico fantasma es de género tanto masculino como femenino. Por tanto se puede decir el o la fantasma, sin que ello tenga implicaciones de ningún tipo. Creo que la forma femenina era tradicional por el sur de la penísula antes de que los medios de comunicación audiovisuales nos uniformaran.

Puerta de Osario dijo...

Gracias por la aclaración, David, luego corrijo. Creo que el otro día pasé a la vera de tu puesto de guardia, me pareció verlo allí a lo lejos, me acordé de ti.

David dijo...

Se ve bien desde la autopista... Hasta luego.

Anónimo dijo...

En Sta Marina hay una casa donde se aparecia un soldado frances de uniforme, y nada de cuento chino porque la casa pertenecia a una amiga de una amiga mia y es cierto. Parece que fue prisión militar cuando nos invadieron los franceses. Ha sido vendida no hace mucho.

Puerta de Osario dijo...

Mándame un correo y me cuentas eso. puertadeosario@gmail.com