jueves, 18 de junio de 2009

Persiguiendo a Vernier: la puerta Excusada, de Alquerque o de la Misericordia

La búsqueda de la puerta de Vernier sigue avanzando poco a poco, pero al menos me ha servido para poder informarme sobre una de las que en principio consideramos como posibles, la puerta del Santo Cristo de la Misericordia, más conocida como puerta Excusada y, antes, puerta de Alquerque. Esta puerta se situaba en la mitad oriental de la actual avenida de las Ollerías, en la salida al campo por la calle Cárcamo. En un pequeño corte del plano de 1851 se nos muestra así:



Esta es una comparativa de su evolución entre 1851 y 1884, donde podemos notar como único cambio importante el derribo de la muralla, y por tanto, de la puerta, que tiene lugar en el año 1882.



Pero cualquier intento de comprender la historia de esta puerta pasa, necesariamente, por entender la del edificio que fue surgiendo a su lado, parasitando su espacio y, finalmente, determinando un cambio en su ubicación: el hospital de la Misericordia.

Realizando una interpretación más o menos libre de la descripción de Ramírez de Arellano, aunque sin perder de vista los importantes restos que aún perviven en la calle Fernando de Lara, podemos reconstruir el pasado de esta zona de la ciudad. Nos ayudaremos para ello de la superposición del plano de 1851 sobre el viario actual, así como de una serie de fotos de la zona, numeradas del 1 al 8.

Este es uno de los puntos de la ciudad en los que resulta confusa la línea de muralla, ya que el plano decimonónico la sitúa muy hacia el exterior, prácticamente por la acera de la avenida de las Ollerías. Sin embargo, es evidente que hay un lienzo de muralla que corre por la calle Fernando de Lara en línea recta hacia la esquina de Ollerías con Ronda de Marrubial, representado por una línea roja larga en la superposición, y visible en las fotos 2 a 7. Es un muro de tapial de notable altura y espesor, reparado con ladrillo en algunas zonas, de gran altura en un tramo de 60 metros en el que se conserva un torreón, en su extremo oriental, y varias almenas frente a la calle Nieves Viejas. ¿Cuál es la verdadera línea de muralla?



Pues posiblemente la que aparece dibujada en amarillo sobre la imagen anterior, que coincide con la descripción que hace Ramírez de Arellano de una doble esquina: se comprende la existencia de otro lienzo de muralla que, uniéndolos [los lienzos del muro de la Misericordia, a la izquierda en rojo en la imagen, y de Fernando de Lara] formaba con los otros dos ángulos encontrados, haciendo por la parte del campo una gran rinconada y en ella la puerta en tiempo de los árabes llamada de Alquerque". En la foto 2 se ve la esquina sur de esa rinconada, inconfundible en su fábrica. He marcado con una interrogación la posible ubicación de la puerta Excusada original.

Al parecer, en 1690 se funda una cofradía del Santo Cristo de la Misericordia, que decide emplear para sus reuniones y obras una ermita construida unos antes junto a la puerta Excusada. Podría corresponderse con el solar que he marcado en amarillo. Rápidamente se extiende, gracias a donaciones, y ocupa el espacio hasta la muralla, del campo a la calle de Fernando de Lara, en el año 1729. Es en ese momento cuando se hace necesario trasladar la puerta, porque el nuevo hospital fagocitará incluso terrenos extramuros, formando poco a poco la manzana que luego se verá en los planos del siglo XIX, gracias a la construcción de dependencias en solares adosados al lado exterior de la muralla.

En la descripción del plano de la Gerencia de Urbanismo, se habla de los restos de Fernando de Lara como una "excepción" del proceso de demolición de la muralla. Eso no es del todo exacto, porque el único motivo de la supervivencia de este tramo es la funcionalidad que tenía al formar parte del propio hospital. De hecho, la parte que no servía a este efecto, es decir, los 100 metros desde el torreón a la esquina del Marrubial, fue demolida casi por completo, quedando un pequeño murete hasta nuestros días.



En cuanto a la puerta, Ramírez de Arellano la describe como de horrible forma. Pero da un dato muy importante: en la nueva de 1729 se colocó un San Rafael en lo alto, probablemente el mismo que hoy adorna el jardín en el lugar exacto en el que estuvo la entrada a la ciudad (foto 8). La presencia del edificio del hospital a la derecha de la puerta, que no aparece en el grabado de Vernier (no considero que el incendio de 1867 lo borrara del mapa, como atestiguan planos posteriores), y el propio San Rafael en el remate me hacen pensar que no es ésta la puerta que andamos buscando.

Pero, ¿y lo que se aprende? El próximo día, alguna anécdota más suave sobre la puerta.

(Más sobre la puerta Excusada)








































4 comentarios:

Saqunda dijo...

Si me vieras me verías con la boca abierta. Peaaso artículo, por fin comprendo que pinta ahí ese tramo de muralla.

miguel dijo...

Impresionante. Eres un crack.

Puerta de Osario dijo...

Pues no cierres la boca porque vas a alucinar con esta página, no sé si la conocéis ya. Es el "blog", entre comillas porque no es un blog exactamente, de Rojunson. Es impresionante lo que tiene ahí metido. Impresionante.

http://entrete-nido.blogspot.com/

No os perdais "Córdoba curiosa", "Córdoba en 3D" ni "Dibujos antiguos", que están los de Wyngaerde y Baldi a buena resolución.

Y a ti, Miguel, te tengo que proponer un trabajillo a medias, porque me parece que sabes un huevo sobre los jardines de Los Patos y la Victoria, ¿no? Cuando pueda te mando un correo.

Lisístrata dijo...

Oye Puerta, me he quedado impresionada con el blog q aportas de Rojunson. Vaya "mostros" q tenemos en Córdoba y q manera de compartir, tan altruístamente, belleza y cultura q tenéis ambos. Y el ayuntamiento sin enterarse donde están las minas de oro en la ciudad.

Una vez más mi admiración y gratitud, esta vez para los dos.
un abrazo