sábado, 22 de marzo de 2008

El Hotel Suizo: arquitectura efímera en las Tendillas

En la década de los sesenta del siglo XIX, la ebullición del ferrocarril por toda la península Ibérica estaba acercando sensiblemente las ciudades entre sí. Era una buena ocasión para hacer negocio aprovechando el crecimiento de visitas que se esperaba en Córdoba, y así lo vieron los hermanos Puzzini, de origen suizo, que se hicieron con las casas comprendidas entre Diego León, calle que entonces se alargaba hasta la esquina de Duque de Hornachuelos, y la pequeña plazuela de las Tendillas.

Establecieron una fonda provisional en la calle de Diego León, donde en 1861 se hospedó durante su visita a Córdoba el embajador de Marruecos, hermano del
Emperador, mientras se construía un gran edificio en lo que hoy es el centro de la plaza de las Tendillas: el Hotel Suizo. El negocio era considerado de los mejores de España, con muchas, cómodas y elegantes habitaciones, amplias galerías, preciosas escaleras y, lo que se consideraba más importante, un aire de modernidad que complacía a todos los habitantes de la ciudad.

En su construcción se emplearon algunos restos del derribo de las casas anteriores, como por ejemplo algunos capiteles de origen califal, probablemente de Medina Azahara, ya que una inscripción rezaba: En el nombre de Alá, la bendición de parte de Alá sea sobre el príncipe de los creyentes, alargue Alá su permanencia en la tierra, Abd al-Rahman ibn Mohammad [Abderramán III].

Abierto desde el año 1870, el Hotel Suizo se vio constantemente amenazado por las intenciones del Ayuntamiento de ensanchar la plaza de las Tendillas aprovechando los terrenos del establecimiento. Las primeras obras empezaron en 1908, y en 1919 los dueños vendieron el edificio a la ciudad por medio milón de pesetas. El derribo de la Fonda en 1923 dejó un enorme espacio libre en pleno centro de Córdoba, alrededor del cual fueron construidos en los años veinte los edificios art-decó, regionalistas y modernistas que formarían la nueva plaza de las Tendillas.

1 comentario:

Rocio dijo...

Me encanta ver la historia de distintos edificios simbólicos de las ciudades. Muchas veces suelo ir de vacaciones a los hoteles córdoba ya que tengo familia en dicha ciudad, pero también me gusta conocer sobre otras ciudades del mundo