martes, 23 de octubre de 2007
Habrás de jurarlo
Desde aquella noche en que, animado por una voz interior (Sal al campo y sanarás) salió al Marrubial desde su casa, cerca de San Lorenzo, y se le aparecieron cinco caballeros, quienes le aseguraron que los restos recientemente encontrados en la iglesia de San Pedro pertenecían a los mártires de Córdoba, Acisclo y Victoria.
El joven que, desde entonces, le visitaba por las noches para contarle historias sobre estos mártires, y que se había identificado como el Arcángel San Rafael, había motivado sus consultas con otros religiosos, e incluso con el Provisor de los Jesuitas, el cual fue claro en su consejo: que la visión demostrara ser quien decía.
Esa fue la condición que puso el padre Roelas para escucharle la quinta noche de apariciones. Cuentan que el ángel, se dice incluso que con irritación, mostró su autoridad con un juramento: "Yo te juro ante Cristo crucificado que soy Rafael, ángel a quien Dios tiene puesto por custodio de esta ciudad".
Así lo contaron los cordobeses cuando los escritos privados del sacerdote se dieron a conocer, y así lo grabaron los escultores en los triunfos por toda la ciudad.
viernes, 21 de septiembre de 2007
Las Siete Revueltas
Este olvidado lugar albergó en su día el caso de mayor longevidad de la ciudad de Córdoba, registrado por el censo de 1718. Habitaban estas callejas unas veinte personas de origen africano (aunque llaman la atención sus nombres, españoles, quizás por nacimiento en colonias o por un cambio posterior), una de las cuales, María de la Encarnación, contaba ciento catorce años de edad. Su vecina Ana Catalina la seguía con ciento cinco, según cuenta Ramírez de Arellano en los Paseos.
Pero sin duda lo más importante de las Siete Revueltas es la llamada Casa de las Campanas, que toma su nombre de su antiguo uso como fundición, y que constituye una de las joyas de la arquitectura civil cordobesa. Es de estilo mudéjar, del siglo XIV, y las arquerías y elaborados relieves la hacen comparable en valor a la Casa del Indiano. Hoy día está dedicada a la Biblioteca Viva de Al Andalus, así como a festivales de música y otros actos culturales.
jueves, 20 de septiembre de 2007
Córdoba frente al misterio (3): Don Severo Ochoa
martes, 18 de septiembre de 2007
El muro en Fuentes Guerra
Hasta hace ciento cincuenta años, durante casi exactamente dos mil, un gran muro iba, sin interrupción, desde la esquina de la Puerta de Osario hasta la de la Victoria, y no se encontraba ninguna puerta hasta la de Gallegos. La calle Caño (la de Fuentes Guerra) no tenía el ramal que ahora la conecta con Ronda de los Tejares, Cruz Conde aún no había atravesado las antiguas callejuelas, la calle en "L" frente a Cajasur no era sino un callejón ciego, Gran Capitán era ocupada por un convento y huertas, y las otras dos pequeñas calles no se abrían aún a la avenida.
Era el lienzo norte de la muralla original de la Corduba republicana, especialmente fortificado en épocas posteriores, de manera que aquel barrio que la calle Cruz Conde desconfiguró se llamaba el Trascastillo y, por su apartada situación y enrevesadas callejas, fue uno de los centros de la mala vida cordobesa del XIX.
domingo, 16 de septiembre de 2007
Guía Arqueológica de Córdoba
Dirigida por el profesor de la UCO Desiderio Vaquerizo, la Guía Arqueológica de Córdoba se estructura en varios capítulos, en los que explica brevemente el contexto histórico de cada época, para a continuación analizar lo que podemos averiguar de ella en los restos arqueológicos y del trazado urbano actual.
Presenta varios itinerarios de visita por el centro, reconstrucciones por ordenador de edificios y monumentos desaparecidos, fotografías normalmente desconocidas de excavaciones arqueológicas y una completa guía de los fondos del Museo Arqueológico.
El libro es pequeño, manejable y comprensible gracias al glosario y a una línea cronológica que te permite situarte en cada momento de la historia. Muchos de sus contenidos se pueden ver también en la web www.arqueocordoba.com.
Guía Arqueológica de Córdoba
Editorial Plurabelle
312 páginas, color, 24 x 13 cm
miércoles, 12 de septiembre de 2007
La Fuensanta (III): el caimán
Dice la tradición que este animal, merodeando las aguas y la orilla del río a su paso por Córdoba, estaba sembrando el pánico entre sus habitantes, sin que nadie se atreviera a hacerle frente. Al fin, decidieron ofrecer a un condenado a muerte (¿estaban de vacaciones todos los alguaciles de la ciudad?) el indulto a cambio de la caza del animal. Sin que haya trascendido cómo lo hizo, semejante motivación fue suficiente como para que le diera muerte en un arroyo cercano, quedando como recuerdo de aquellos días su cuerpo en el santuario.
Es una lástima que Ramírez de Arellano, el cronista de la Córdoba moderna y contemporánea, se limite a decir que el caimán fue traído de América, y que se puede relegar la otra versión al terreno de la fábula popular.
Y un pequeño detalle. En Ávila, en el santuario de Ntra Sra de Sonsoles, muy visitado en la ciudad, suelen llevar a muchos niños para que disfruten con el objeto más curioso del lugar: un caimán disecado.
jueves, 6 de septiembre de 2007
La Fuensanta (II)
Fue llevada a la Catedral mientras se construía el primer humilladero en el lugar, rápidamente sustituido a finales del siglo XV por la base del santuario actual. La fama de la Fuensanta se había extendido ya por todo el país, e incluso la reina Dª María de Aragón, esposa del rey D. Alonso, se acercó a Córdoba a mediados de dicho siglo, para curarse de una hidropia (no pregunteis). En agradecimiento, hizo al santuario donaciones suficientes como para levantar una hospedería para los pobres que llegaban hasta él.
Las leyendas y tradiciones sobre la Fuensanta necesitarían un blog para ellas solas, pero hay muchas que, por conocidas o curiosas, se pueden destacar.
Como la de los tres hermanos cordobeses que arrojaron a su hermana inválida al pozo del santuario para librarse de ella, contándose que ella misma salió por sus medios y se volvió andando a casa, curada.
O como el niño que en dicho pozo cayó en 1554, diciendo la tradición que el agua abría subido hasta hacer posible que saliera de él. O como el demonio que consiguieron expulsar, el 7 de junio de 1671, del cuerpo de una mujer llamada María Manuela, después de ocho meses de exorcismos e intentos fallidos.
lunes, 3 de septiembre de 2007
La Fuensanta (I)
Caminaba cerca del arroyo de las Piedras, que bajaba del Marrubial, y llegado un punto se encontró con tres jóvenes, un hombre y dos mujeres, a los que identificó como a la Virgen y a los patronos de Córdoba (Acisclo y Victoria). Se dirigieron a él y, señalando una fuente que brotaba de una higuera cerca de la puerta de Baeza (junto a las Lonjas), le dijeron que tomara agua y la llevara a casa, dando de beber a su familia. Compró un jarro en la calle del Sol y lo llenó, volviendo con su mujer e hija, que sanaron ese mismo día.
Cundió la noticia, y muchos cordobeses se fueron cercando al lugar, bebiendo y, según recoge la tradición, afirmando que gracias a aquel agua se curaban milagrosamente numerosos enfermos.
Uno de ellos fue un ermitaño de la Albaida, incurable, que se acercó, veinte años después del primer caso, a beber de aquella fuente y, agradecido por su sanación, quiso saber cuál era el origen de aquel misterio.
viernes, 31 de agosto de 2007
La entrada de Dupont
Los conventos de San Francisco y Capuchinos fueron especialmente castigados, junto con la Fuensanta, La intervención del alférez mayor de la ciudad, que salió al encuentro de Dupont a la altura de San Pedro y que, dando la ciudad por rendida, pidió clemencia para sus habitantes, evitó que la violencia fuera aún mayor.
Nada más entrar el general Dupont por la Puerta Nueva, en la calle hoy de Alfonso XII, un vecino llamado Pedro Moreno se asomó a su balcón y, lleno de rabia por ver Córdoba vencida, disparó su escopeta contra el francés, matando a su caballo e hiriendo a uno de sus acompañantes.
Los soldados franceses entraron a la casa y, sin mediar palabra, mataron a toda la familia, exceptuando a una niña de pocos meses, que dieron a una mujer en acogida.
Según se entra desde la la rotonda, la casa hace esquina con la primera calle a la derecha. La taberna que en ella había fue conocida desde aquel suceso como de la "Niña del milagro"
martes, 28 de agosto de 2007
Alcolea, 1808
Entremezclados el populacho y las tropas españolas, la verdadera caballería y los jinetes voluntarios, alrededor de veinte mil hombres (algunas fuentes hablan del doble) se concentraron en los días precedentes al 7 de junio de 1808, algo más de un mes después del alzamiento del 2 de mayo en Madrid, para salvaguardar la puerta por la que el ejército francés quería entrar en el bajo Guadalquivir: el puente de Alcolea.
domingo, 26 de agosto de 2007
Osio de Córdoba
Frente al Rectorado de
viernes, 24 de agosto de 2007
Campo de cuádrigas
miércoles, 22 de agosto de 2007
Un pego
Hace poco leí en la Cordobapedia la primera explicación coherente a este localismo, que no he podido confirmar por ningún sitio, pero tampoco sustituir por nada mejor. Esta fuente sitúa su origen al final del siglo XIX, afirmando que sería una variación del apellido de un intelectual francés, que no son capaces de concretar. Quién sabe si era Peraud, Pegaud, Pairaud o Pereaud, el caso es que a oídos de los cordobeses se presentaba como el señor “Pegó”.
El momento de gloria de este hombre tenía que haber sido el día en que, como muestra de la llegada a Córdoba de los adelantos tecnológicos, pretendió hacer volar un globo aerostático tripulado, después de generar una gran expectación a su alrededor.
El globo no logró elevarse y, fruto de la decepción y la burla, los ciudadanos empezaron a referirse a todo aquello que no funcionaba o era inútil como similar a “lo del Pegó”. La evolución con las décadas de la palabra acabó, si esta hipótesis es la correcta, por darle el significado que hoy conocemos.
lunes, 20 de agosto de 2007
Barrios del siglo XIII
Córdoba, limitada su extensión al espacio amurallado, estaba dividida en dos por el lienzo de muralla que seguía la línea Alfaros-calle de la Feria. A su izquierda, se levantaba la Madina, Villa o ciudad alta. A su derecha, la Axerquía, un antiguo arrabal musulmán amurallado a principios del siglo XI. El nuevo plano de Córdoba dividía cada una de ellas en siete barrios.
En la Villa, además de la collación o barrio de Santa María, alrededor de la Mezquita, se levantaron las parroquias de San Miguel, San Nicolás de la Villa y las desaparecidas de San Juan (actualmente perteneciente al colegio de Las Esclavas), Omnium Sanctorum (junto a la plaza Ramón y Cajal), San Salvador (frente al IES Maimónides) y Santo Domingo de Silos (en la plaza de la Compañía).
En la Axerquía, existen aún San Lorenzo, Santa Marina, San Pedro, Santiago y San Andrés, mientras que Santa María Magdalena se cerró al culto, y de San Nicolás de la Axerquía quedan sólo algunos muros junto a la Ribera.